Pechugas de pollo en salsa de champiñones (jugosas y sin líos)
Hay días en los que no quieres cocinar… pero tampoco quieres comer triste.
Pues esta receta es exactamente eso: pocos ingredientes, cero complicaciones y un resultado de “plato de domingo”aunque sea martes…
Pechugas jugosas + salsita cremosa de champiñones = éxito asegurado. Cocinar poco y disfrutar mucho 😏
VIDEO RECETA PASO A PASO PECHUGAS A LA CREMA DE CHAMPIÑONES
Por qué esta receta funciona (y siempre sale bien)
La clave es muy simple: marcamos el pollo rápido para que no se seque, y lo terminamos dentro de la salsa.
Así la pechuga queda tierna y la salsa se lleva todo el saborcito de la sartén 😋
INGREDIENTES
(Cantidades para 4 personas)
2 Pechugas de Pollo hermosas
200 gr. Champiñones laminados
1 Chorreón de Vino Blanco o Jerez
1 Diente de Ajo
200 ml. Nata cocinar (Crema leche)
2 Cucharadas Aceita Oliva
Perejil picado fino
Sal y Pimienta
* GUARNICIÓN
5 patatas medianas fritas
(abajo te doy más opciones)

ELBORACIÓN
1) Abre las pechugas y haz más raciones
Abre cada pechuga por la mitad, con cuidado, como si fuera un libro.
Así te quedan filetes finos que se hacen rápido y jugosos.
👉 Truco de casa: 2 pechugas = 4 raciones, y ya tienes comida apañada.
2) Sazona bien y marca el pollo
Salpimenta por ambos lados y a una sartén bien caliente con una gota de aceite.
Cocina 2–3 minutos por lado, lo justo para que se dore y quede bien.
Sácalas a un plato y reserva.
⚠️ Importante: tabla y cuchillo del pollo = agua y jabón. No negociable.
3) La salsa: ajo + vino + champiñón
En la misma sartén añade un poco más de aceite y sofríe el ajo (si son pequeños, mete dos y a vivir) y si teguista darle caña una cayena (pare el cuñao); 😉
Cuando empiece a dorar, añade un buen chorro de vino blanco o Jerez y rasca el fondo (desglasar):
ahí está el “oro” de la receta.
Deja que reduzca a la mitad para que se evapore el alcohol.
Ahora mete el champiñón (laminado ya comprado = bien) y cocínalo 1 minuto con sal y pimienta.
4) Nata, hervor y el pollo vuelve a la fiesta
Añade la nata/crema de leche y espera a que hierva.
Cuando rompa a hervir, mete las pechugas otra vez dentro y añade los jugos del plato (eso no se tira, primo).
Deja cocinar unos 5 minutos, hasta que estén hechas del todo.

5) Reduce la salsa y sirve como una reina o un rey…
Sube el fuego un momento para que la salsa quede más espesita y napante (la textura buena de “cuchara feliz”).
Sirve las pechugas, cúbrelas con la salsa y termina con perejil picado.
Truco de Guille (para que queden más jugosas)
No cocines la pechuga entera en la sartén hasta “seca-seca”.
Se marca rápido y se termina dentro de la salsa. Eso es lo que cambia el juego.
Con qué acompañarlas (lo típico que nunca falla)
Patatas fritas (doble cocción: suave + golpe fuerte al final)
Pasta corta
Errores típicos (para no liarla)
Sartén poco caliente → el pollo cuece y queda soso.
Cocinarlo demasiado al principio → se seca.
No reducir el vino → salsa con sabor a “bodega”.
¿Se puede congelar?
Sí, pero mejor con matices: la salsa con nata puede cambiar un poco la textura al descongelar.
Si la congelas, hazlo en tupper hermético y al recalentar, fuego suave y un chorrito de leche si hace falta.
¿Cuánto dura en la nevera?
En un recipiente cerrado, aguanta 2–3 días sin problema.
Variaciones rápidas (por si quieres cambiar)
Con cebolla pochada antes del ajo (más dulce)
Un toque de mostaza de la buena en la nata (nivel pro)
Perejil + ralladura de limón al final (frescor brutal)




